Conservación y Monitoreo de Ecosistemas

Los ecosistemas naturales nos aportan numerosos servicios. Por ejemplo, los bosques naturales, con sus múltiples estratos o pisos y densa estructura, actuan como una esponja, ayudando a  almacenar la lluvia que cae, captar la humedad de las nubes (especialmente en zonas de montaña), manteniendo así el caudal de nuestros ríos y acuíferos todo el año. Al mismo tiempo, los bosques regulan flujos extremos generados por tormentas y vaguadas, evitando  destructivos deslizamientos e inundaciones.  Otro ejemplo son los manglares, los cuales  protegen la costa frente a tormentas a la vez que almacenan una gran cantidad de carbono, ayudando a reducir los gases de efecto invernadero causantes del cambio climático. 

Además, nuestros ecosistemas naturales son el principal refugio de especies nativas y endémicas. Algunas especies solo pueden vivir en ciertos ecosistemas o en ecosistemas no alterados por los humanos, por lo cual pueden desaparecer si éstos son destruidos o degradados. Ciertas especies dependen además de otras especies del ecosistema para existir, como algunas mariposas que dependen de una sola planta hospedera de sus orugas, o algunas ranitas que sólo viven dentro de ciertas bromelias (plantas epífitas). Algunos ecosistemas sólo se encuentran en lugares específicos de nuestra geografía, tales como nuestros bosques de serpentina, bosques nublados de montaña, humedales de drago (Pterocarpus), etc.

Nuestros Programas

Mapeo cobertura boscosa

Monitoreo de lagos

Restauración

Salud arrecifal